CAPÍTULO 8. Solas en casa
—Túmbate bocarriba… ahora voy. Ingrid se quedó mirándola y se saboreó la boca mientras se dirigía a la cama. Allí se quedó sin más, esperándola. Mia se deshizo de la ropa hasta quedar en lencería. Tenía un cuerpo flaco y largo, muy similar al de Belmont, pero ésta le sacaba un par de tallas delanteras. Mia gateó sobre la cama y se quedó acuclillada frente a sus piernas. Fue retirándole los pantalones de pijama junto a las bragas. Ingrid dejó de mirarla en esos segundos. Había demasiada luz y sintió que un calor se apoderaba fuertemente de ella. Qué estoy […]