CAPÍTULO 22. Noche en el hotel
Después de cenar hasta reventar, Nami y ella recorrieron las calles mientras se tomaban un helado. Encontraron un hotel cercano a la calle de la clínica. Nami pidió dos habitaciones colindantes y subieron a la última planta. A medianoche tocó a la puerta de Reika, con la almohada en las manos y un rostro muy afligido. —¿Qué te ocurre, Nami? ¿Has tenido una pesadilla? Nami decidió preocuparla hasta el límite. Intentó forzar alguna especie de llanto. No le salió, se sentía ridícula intentándolo. Pero el mero intento de poner un puchero bastó para alarmar a su compañera, que la miró […]