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  • Paradero Desconocido

CAPÍTULO 32. Cazador cazado

—¡¡Eda!! La rubia balbuceó girándose en la cama, más dormida que despierta. —Dios mío, Eda, ¡me he quedado dormido! —la tocó del muslo, moviéndola—. Vamos, ¡despierta! Lo siento pero vas a tener que llevarme al aeropuerto… Eda soltó una risita acomodándose en la cama sin abrir los ojos. —Llama a un taxista. —¡No me puedo permitir ni 5 minutos! Este piso no es un hotel, Eda, tardará en llegar… joder —se maldijo por su torpeza mientras terminaba de atarse las zapatillas. —Pues me parece que vas a llegar tarde. ¿Tarde? El siguiente avión no es una opción. Serán más de […]

CAPÍTULO 31. Un secuestro y una recaída

Revy tuvo un amargo flashback. El pitido profundo, agudo y tremendamente doloroso que le dañó los tímpanos volvía a afectarla, esta vez no tan de cerca, pero no importó. Igualmente la sacudida y el temblor de la cochera le impactó objetos encima, la sacó volando de allí y la hizo caer como una muñeca de trapo sobre el asfalto. Parpadeó repetidas veces con los iris dañados al recibir arenilla directa en los ojos. Se cubrió con el brazo y se obligó a rodar, y rodar, y rodar… y rodar… su mente sólo pensaba en huir de ese epicentro de la […]

CAPÍTULO 30. El ángel corrompido

Como Eda ya había predicho, todos los integrantes de la compañía Lagoon salieron sin cargos en sus celdas, incluyendo a Rock. Por la parte que tocaba a la propia Balalaika, hubo dos reuniones a puerta cerrada, una con la CIA y otra con la Interpol, donde se debatió, entre otros muchos asuntos, la identidad del «gigante dormido», alias con el que se conocía a la personalidad física que comandaba todas las rutas de droga en el hemisferio norte. Se sospechaba que Balalaika era su más preciada gema en cuanto a contactos, reputación y vías de carga y descarga. Roanapur era […]

CAPÍTULO 29. El bien contra el mal

Almacén de descargas —¿¡Le has perdido de vista!? —¡Sargento, me perjuró que la capitana había dado la orden! No, si tonto no es. Es la única forma de hacerles dudar. Ahora tendré que encontrarle. Recién salido del impacto que había provocado en la torre, Boris no había tenido más suerte. Las unidades comandadas por la rusa se habían cruzado con las que él dirigía. Balalaika había decidido formar parte de la intervención armada a última hora y desobedeciendo los consejos de él. Hacía varios años que no la veía vestir con la uniformidad táctica militar y con el pelo totalmente […]

CAPÍTULO 28. ¡Mátame!

Oficina de Balalaika —¿Esto es todo? —De momento lo haremos así —dijo, alzando la voz en torno a sus demás camaradas—. Pero si el sargento ve algo que no marcha como está estipulado, pondremos en marcha el plan B. Sólo él lo sabe y él os lo dirá en el momento oportuno. —¡Sí, capitana! —se oyó al unísono, con energía. Rock se encontraba blanco como el papel en una de las esquinas, azorado por lo que se le venía encima. Después de casi un mes de preparación por ambas partes, sabía que se venía algo gordo. Balalaika no era tonta. […]

CAPÍTULO 27. Una reconexión imposible

Despertó varias horas después. ¿Cuántas? No tenía ni idea. Tenía la vista borrosa, el olfato inutilizado y sentía como si le hubieran aplastado los huesos con algún tipo de vehículo. Por más que parpadeaba no veía nada, y lo primero que pensó tras resituarse era que le habían dejado ciego. Se tocó los ojos y notó dos enormes masas de carne hinchada que reaccionaban al mínimo tacto: su cara estaba deformada por los huesos rotos, la mandíbula desencajada. Gimió sin poder vocalizar nada, pero su cuerpo no respondía. Estaba apaleado de pies a cabeza y temía que lo peor estuviera […]

CAPÍTULO 26. Consecuencias

—Estás bien jodida, corazón. —¿¡Jodida yo…!? —los hombros le temblaban de la risa, pero de pronto, se abalanzó con la fuerza de un animal cabrío sobre Eda, sin éxito. Estaba con los grilletes separados encadenada a la silla, así como los tobillos. Rosarita contaba ya varios días sin comer más que un chusco de pan y dos vasos contados de agua por propia voluntad, pero todavía tenía energías para los policías que la interrogaban. La CIA y la Interpol habían colaborado para tratar de extraerle la máxima información posible, sin embargo… no soltaba prenda, sólo pensaba en matarlos a todos, […]

CAPÍTULO 25. Visita hospitalaria

Rock sufrió mucho los primeros días… y le sorprendió que Revy fuera su única visita. A menos que los calmantes le hubieran jugado una mala pasada y le hubieran borrado parte de la memoria, no recordaba haber visto a Eda desde el tiroteo. El primer día lo pasó por alto, pero el segundo, bastante más cabreado, la telefoneó sin parar al móvil, y más cabreado se puso cuando no recibió contestación alguna. Empezó a imaginar lo peor. Recordaba grandes trazos de lo que había hablado con Revy. ¿Habría sido capaz de contárselo todo a su amiguita del alma? ¡Llevaban meses […]

CAPÍTULO 24. Una oportunidad evaporada

Hospital de Roanapur Al final, la excursión de Luc por los barrios le había acabado trayendo a su propio núcleo de trabajo. Era casi irónico. Fue Dutch el que trajo a Rock en brazos y lo tumbó en la camilla. Eda trató de acompañarle al interior del pasillo de emergencia pero dos doctores la frenaron en seco y le exhortaron esperar junto al resto en la sala de espera, ya que se avecinaba una cirugía de emergencia. Eda asintió resignada y descaminó los pasos, con los oos inyectados en rabia mientras volvía. Revy se puso recta al ver que iba […]

CAPÍTULO 23. Malas decisiones

Rock oyó ruidos y abrió los ojos sobre las 7 de la madrugada, le pareció escuchar algo. Estaba legañoso y un poco aturdido aún por el cansancio arrastrado que tenía. Se levantó a miccionar y salió bostezando del baño, andando como un zombie. Volvió a escuchar algo deslizándose y finalmente la puerta cerrarse, pero Eda no estaba en la cama. Frunció el ceño totalmente somnoliento y se sentó en el borde del colchón, dispuesto a acostarse de nuevo. Eda entró en el dormitorio y la reconoció dentro de toda aquella penumbra. Estaba sudando y con mallas puestas. Se quitó la […]