CAPÍTULO 31. Un secuestro y una recaída
Revy tuvo un amargo flashback. El pitido profundo, agudo y tremendamente doloroso que le dañó los tímpanos volvía a afectarla, esta vez no tan de cerca, pero no importó. Igualmente la sacudida y el temblor de la cochera le impactó objetos encima, la sacó volando de allí y la hizo caer como una muñeca de trapo sobre el asfalto. Parpadeó repetidas veces con los iris dañados al recibir arenilla directa en los ojos. Se cubrió con el brazo y se obligó a rodar, y rodar, y rodar… y rodar… su mente sólo pensaba en huir de ese epicentro de la […]