CAPÍTULO 29. El bien contra el mal
Almacén de descargas —¿¡Le has perdido de vista!? —¡Sargento, me perjuró que la capitana había dado la orden! No, si tonto no es. Es la única forma de hacerles dudar. Ahora tendré que encontrarle. Recién salido del impacto que había provocado en la torre, Boris no había tenido más suerte. Las unidades comandadas por la rusa se habían cruzado con las que él dirigía. Balalaika había decidido formar parte de la intervención armada a última hora y desobedeciendo los consejos de él. Hacía varios años que no la veía vestir con la uniformidad táctica militar y con el pelo totalmente […]