CAPÍTULO 2. Diario mental de una recluta
Finalmente había conseguido plaza como recluta en el cuartel general. Después de un insoportable año más viviendo con su madre, ahora le tocaba tener una vivienda con otros compañeros y otro ambiente. Tenía muy claro, por sus aptitudes, que si tenía que enfrentarse a un titán debía hacerlo desde la estrategia. Había entrenado físicamente, pero el deporte la agotaba y la asqueaba, y con el paso de los exámenes, más de una vez había puesto el ojo en papeles ajenos para ver si rascaba unas décimas más. La recluta se sentía mucho más cómoda en los círculos sociales: estaba en […]