CAPÍTULO 3. La chica de la sonrisa vacía
Almacén Creed Toddler, Lyanka Virerma y Judith Strava hicieron un silencio, después de una acalorada discusión. Tras los ventanales, dieciséis efectivos se movilizaban hacia sus respectivos vehículos para no regresar. La peliblanca echó una última mirada al montón de chalecos reflectantes tirados en la alfombra, justo frente a la puerta de la oficina. —¿Has informado ya a Rolen? —preguntó Judith, de vuelta ya con sus dedos en el portátil. —Sí. Creo que estaba follando. Creed suspiró irritado. No había parado de frotarse el rostro con sus ásperas manos. —Ahá, ¿y si él no responde? ¿Así os quedáis las dos? —De […]