CAPÍTULO 4. Una pequeña confusión
Ymir había partido hacía más de dos meses. Los titanes seguían molestando ocasionalmente la vida normal de los ciudadanos, pero por suerte, la sensación de conocimientos era distinta gracias a la pecosa. Ahora, sabían que todos esos titanes eran eldianos que no podían fallecer, eldianos que como ella, podían pasarse 60 años deambulando por la nada, y que ante nadie que los matara en las inmediaciones marítimas entre Marley y Paradis, aumentaban en número con el paso de los años. Matar a un titán a sabiendas que era una persona eldiana ajusticiada sólo por ser eldiana cambiaba el paradigma social […]