CAPÍTULO 1. Las estrellas son sus pecas
Frente a Erwin, Hange y sus antiguos compañeros del Cuerpo de Exploración, Historia tuvo que mantener la seriedad digna de una reina tras leer aquella carta procedente de Ymir. Dos lágrimas, eso fue todo. Los guardias que custodiaban cada una de las puertas de palacio se mantenían indemnes ante los acontecimientos; sus amigos la miraban esperando información escondida entre líneas. Fuera como fuera, no le sería de ayuda, al igual que ella no les había sido de ayuda a ellos. Ymir se había sacrificado por el bien mayor y había tenido las agallas de hacer un viaje al otro extremo […]