CAPÍTULO 19. Algo que no quiero ver, algo que no quiero sentir
Dos meses después Los meses pasaron. Para Vi, que había luchado todas las horas del día por no decaer en una depresión, se volcó en el trabajo de los Firelights y en sus muchos ratos libres ayudaba al mantenimiento del motel y del barrio. Ambos se habían comprometido con Zaun a intervenir cada vez que había problemas, y había vínculos amistosos con la policía del ala de arriba. Las diferencias habían continuado, pero no como antes. El shimmer, si bien no había desaparecido, se había pulverizado de casi todas las hectáreas de Zaun desde la nueva normativa antidroga que había […]