CAPÍTULO 20. Una segunda oportunidad
Mira no pasó la noche en la casa. No regresó. En lugar de eso, se pagó un hotel cercano al centro de danza… por toda la semana. Lo hizo sin pensar, pagando por adelantado. El hecho de imaginarse encarando a sus amigas le daba tantísima vergüenza, que incluso la asustaba. Era obvio que el destino del grupo estaba abocado al fracaso y era por su culpa. Recordó las palabras de Rumi, las del director, las del mánager, las de sus mentores… las de la madre de Zoey. Habían sido señales. Al final, se dejó llevar por sus instintos primarios porque […]