CAPÍTULO 52. Una respuesta a la altura (II)
Otro foco de gritos alertó a los Belmont. —A ver, QUÉ COÑO PASA AHORA. —Es Ellington. ¡¡Está huyendo de los policías… matándolos!! —Está lanzando armas de esmeralda a diestro y siniestro. ¡¡CUIDADO, JODER!! Kenneth no pensaba que fuera a suceder ya nada reseñable, lo que querían hacer estaba hecho, y era normal que la malcriada de los Ellington huyera muerta de la impotencia de aquella forma. Pero lo que ninguno se aguardó fue una desproporcionada explosión a su vera, que alertó también al equipo que iba a pie. De dónde venia o cómo fue causada, lo desconocía. —¡¡Eric…!! Dile a […]