CAPÍTULO 22. Suzzete
Hospital —Tengo que marcharme. Me apena dejarla así… —No, que no te apene. Prefiero no ver cómo tu mujer la sigue mirando mal. —Ya sabes cómo es… —Te tiene dominado, menuda noticia —Roman puso los ojos en blanco. Eric abrazó a su hermano y siguió caminando por el pasillo, hasta la salida. Roman lo siguió con la mirada hasta que se reunió con su mujer en el coche, ya en el aparcamiento externo. Aquel último par de días hubo jaleo. El servicio de limpieza había encontrado a Simone con la espalda ensangrentada y ovillada sobre la alfombra, no reaccionaba a […]