CAPÍTULO 47. Tortitas
La alarma de Mira fue la primera en sonar. Como tenía el sueño ligero, sacó la mano de la cama velozmente y la desactivó. Se le había olvidado quitarla la noche anterior, después de llegar de una gala de inauguración. Cuando la mente se le desperezó un poco, sonrió. Notaba la mano de Zoey debajo de su pijama, como siempre. Eso se había convertido en una costumbre que Zoey agarró, una costumbre que nunca abandonó. Dormían juntas todas las noches, incluso cuando discutían, pero siempre, a la mañana siguiente, sentía una de sus manos envolviéndole algún pecho. Se volvió a […]